martes, 4 de agosto de 2009

Terrorismo y seguridad


Carlos Alejandro Lara Ugarte

Abordar coyunturalmente el tema de “Terrorismo y Seguridad” en Bolivia, plantea la necesidad de identificar acciones individuales, colectivas e institucionales a partir de la existencia de organizaciones aglutinadas bajo esquemas o principios ideológicos, políticos y económicos destinadas a “…cometer delitos contra la seguridad común, la vida, la integridad corporal, […] con la finalidad de subvertir el orden constitucional o mantener en estado de zozobra, alarma…” (Código Penal. Artículo 133. 1997)

Al abordar este tema, se puede pecar de muy descriptivo y nada analítico si después de centrar opiniones sobre la Seguridad del Estado no se reflexiona sobre la inseguridad ciudadana desde los efectos residuales que deja (en la comunidad) una etapa de preparación militar con fines de terrorismo, de violencia o guerra civil.

Trazo del terrorismos en Bolivia

La referencia mas inmediata sobre terrorismo (que ya es delincuencia en si misma) se encuentra en el caso de Eduardo Rozsa quien fue abatido a balas en la ciudad de Santa Cruz (16 de abril de 2009) cuando supuestamente pernoctaba en una de las habitaciones del Hotel América. Los antecedentes a su deceso, difundidos por el Ministerio Público, explican que se encontraba en tareas de preparación y ejecución de actos terroristas y de magnicidio. Al respecto de Rosza el periodista español Julio Cesar Alonso (19 de julio de 2009) en distintos medios de comunicación de Bolivia dio un perfil tenebroso de la personalidad mercenaria e inescrupulosa de Rosza y de los fines que perseguía en Bolivia junto al grupo de reclutas que comandaba.

Los métodos y los recursos políticos militares a los que tendría que haber recurrido (el mercenario croata boliviano) y que de alguna manera ya los había impulsado en Bolivia se moverá siempre entre la incertidumbre y la certeza de lo que en realidad fue y lo que pudo haber sido, sin embargo el interés político de la población (muerto el principal acusado por ahora) puede dirigirse a la investigación de las redes de apoyo, financiamiento y los indicios de participación de miembros pertenecientes a instituciones como COTAS, CRE, EXPOCRUZ, Comité Cívico pro intereses de Santa Cruz, Unión Juvenil Cruceñista,FSB y otros que a lo largo de las demandas de autonomía departamental y en oposición al proceso constituyente actuaron como operadores y activistas políticos antigubernamentales. Esto no debe entenderse como un pedido de persecución política, sino una necesidad democrática para encarar con criterios reflexivos las elecciones nacionales de diciembre de 2009 y sobre todo la construcción del nuevo Estado Boliviano. Mas aún cuando viejos dictadores y rengados amantes de la violencia y la matanza en Cochabamba se postulan a la presidencia de Bolivia.

Inevitablemente hay una demanda y censura ciudadana hacia los que propusieron la guerra civil y la violencia con fines separatistas e independentistas.

Entre lo que se necesita saber y lo conocido.

La población boliviana y en particular la cruceña reciben a través de los medios de comunicación información direccionada a generar opiniones diversas sobre el caso de terrorismo, unos medios acercan a la verdad, otros sencillamente la ocultan. Desde lo que sabe y las opiniones que se procesa (en el caso Rosza) se puede constatar que ya hay camino avanzado hacia la comprensión del fenómeno del terrorismo, pero que (si hay voluntad para esclarecerlo) al Ministerio Público se le debe demandar un viraje y replanteo hacia nuevas tareas e investigaciones, sobre todo si se tiene la certeza de que son desde las visiones políticas y el enfrentamiento electoral que se viene ya diseñando la imputación y la defensa de los acusados de complicidad, de apoyo o financiamiento al terrorismo.

Lo que se necesita manejar jurídicamente como certeza hacia la constatación de nuevos acontecimientos es que:

Los hechos de septiembre y el operativo que terminó con la vida de Rozsa y el grupo de mercenarios mostraron el alto grado de polarización y la violencia extrema a la que la sociedad boliviana llegó en el debate y la acción política.

La provocación a la institucionalidad legalmente establecida, demandó respuestas de Ministerio Públicos, Parlamento, Policía y otras contra los grupos opositores, activistas y reclutas del grupo de Rosza.

La prensa nacional reaccionaria y conservadora creó espacios (desde entrevistas, reportajes y debates con personas involucradas en primer o segundo grado) para sustentar y en cierta manera incitar la toma y saqueos de instituciones del Estado, sabotaje a los ductos y difusión de consignas separatistas y subversivas.

El caso Rosza fue parte de una totalidad que engranaba en el historial de reacción y oposición (del bloque cívico prefectural y del CONALDE) al proceso constituyente y mas concretamente de control a situaciones ligadas al proceso eleccionario.

La presencia en Bolivia del grupo (de Rosza) estructurado en columna, célula o ejército irregular, necesariamente está hilado a la acción y pensamiento a toda la gama de discursos independentista y/o separatista emanados de grupos radicales en el conjunto de movilizaciones violentas reivindicadas por una parte del bloque cívico prefectural principalmente en septiembre de 2008 en la región de la media luna (Departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija).

El Estado de Sitio en Pando, la detención de Leopoldo Fernández (Prefecto de Pando), la acción coactiva y represiva de la institucionalidad Estatal, junto a los pactos políticos entre oficialistas y opositores en el congreso Nacional (octubre de 2008, abril de 2009) y la sanción del la Ley Transitoria de Régimen Electoral explican en si misma el desmantelamiento de un proceso de violencia en crecimiento espiral.

En general se puede entender que el ejecutivo al centrar sus estrategias desde el Congreso Nacional en la creación de instrumentos jurídicos fue desmontado un conjunto de argumentos que mediáticamente podían reavivar acciones residuales a las movilizaciones de septiembre del 2008. El grupo de Roszá y la oposición que gestionaba y se ocupaba de financiarlos, se vieron huérfanos (después del pacto de abril de 2009) de pretextos y argumentos dirigidos a desgastar a la gestión de Evo Morales y forzados a reconsiderar la validez de sus inamovibles estrategias (hasta ahora). En esas circunstancias se debe pensar que (los opositores) entraron en una etapa de reformulación y elaboración de una nueva escala de prioridades. Establecer nuevos roles para el grupo y sobre todo replantear los objetivos a corto plazo sin ignorar (lógicamente) la desmovilización (y en cierta manera el cansancio) del movimiento cívico prefectural en Santa Cruz, después de la consulta por la CPE en enero de 2009.

Finalmente Lo que se dijo del grupo de Rosza y su presencia en Bolivia no se explica solamente a partir de hipotéticas estrategias opositoras para detener el proceso constituyente y retomar cierto control en el cronograma electoral (fijadas para le 6 de diciembre de 2009), sino que se hace necesario explorar las contradicciones generadas en las relaciones de poder entre el grupo de Roaza, las logias y el opositor bloque cívico prefectural.

Intento organizativo de la oposición

Nada es aislado o puramente fortuito. Después de los acontecimientos violentos (de septiembre) se dio una serie de respuestas por parte de la bancada opositora de la cámara de Senadores y de la Cámara de diputados, todas ellas por su forma (oposición ciega a todo lo que salía del ejecutivo) marcaban la débil restructuración de una red institucional cívico - prefectura con leales activistas. Eso después de septiembre, pero septiembre fue la muestra de fortaleza del bloque opositor, fue la presunción de su liderazgo político y el ejercicio de una sólida capacidad movilizadora para actuar de manera coordinada con niveles de autonomía e independencia operativa, centrados, en estrategias de boicot económico, desgaste a la gestión de Evo Morales y preparación de la acción político – militar de resistencia y desobediencia civil.

Todo el bloque opositor, sin embargo tuvo que enfrentarse a un nivel de organización altamente centralizado desde el ejecutivo que operativamente se descentralizaba en la acción armada de la Policía y las Fuerzas Armadas por un lado; y por otro en la acción judicial iniciada por el Ministerio Público. Era evidente que el bloque opositor para recuperar fuerzas en la violencia callejera, en la acción de sabotaje a los ductos y terrorismo selectivo necesitaba un mando centralizado. De hecho la oposición adoleció siempre de un mando central con alto grado de influencia entre los opositores movilizados. Es esta carencia la que finalmente no les permitió capitalizar el inicial logro (movilización en torno la demanda de autonomía departamental y/o separatista) hacia la polarización del conflicto y profundización de la violencia reaccionaria.

La debilidad de un mando central llevó a la construcción de un colectivo que pudiese fungir como un Estado Mayor. De hecho muchos opositores y el mismo prefecto cruceño se refirieron por medio de la prensa como si ya existiese uno (En intensiones o ensayos seguramente). Es claro que la prefectura no pudo jugar el rol de Estado Mayor debido a sus roles, atribuciones y funciones estatales, tampoco lo hizo ni lo podría haber hecho el Comité Cívico principalmente por la heterogeneidad de la personería jurídica de sus instituciones y el sustento cívico de su misión institucional. Es evidente que jamás lo harían las fraternidades, las logias u otra instancia institucional legalmente establecida. Un opositor “Estado Mayor” tentativamente tendría que estructurarse desde la disidencia de las Fuerzas Armadas al Estado de Derecho Constitucional, lo que supondría la planificación y ejecución de un golpe de Estado. Desechada esta opción el Estado Mayor de la “Resistencia” solo podía haber sido subjetivamente válido desde la estructura partidista de la Falange Socialista Boliviana (FSB) inspirada en el testimonio cívico-militar de Carlos Valverde Barbery, y con apoyo de militares en reserva, pero objetivamente el pasado mediato e inmediato lleno de derrotas mas que de victorias y el sectarismo de la militancia falangista jamás lograría un sometimiento del conjunto institucional cívico prefectural y de los activistas callejeros y universitarios a la estructura ejecutiva y de mando operativo de la FSB.

Objetivamente el CONALDE se constituyó en un momento como el virtual Estado Mayor, pero finalmente terminó siendo solo un brazo político imposibilitado de tener respuestas militares a su proyecto militar y en cierta manera a un proyecto de desestabilización del Estado boliviano y profundización de las actitudes independistas o separatistas que pasaba por la organización de la violencia. Si en algún momento se plasmó una fuerte intencionalidad, tal intención quedó sepultada con la detención del prefecto de Pando, con el pedido de salida de Bolivia del embajador norteamericano Fhilip Goldberg y la expulsión de la DEA

Todo hace ver que el intento mas avanzado administrativamente para crear un Estado Mayor fue el funcionamiento de lo que se llegó a conocer como “La Torre” la misma que no paso mas allá de ser un gran centro de operaciones y de planificación en la difusión y ataque mediático antigubernamental. Allá se hizo la lista de los “enemigos de Santa Cruz”, se instrumentalizó la Fe y la religiosidad, se satanizó la gestión social del gobierno y se planificó un conjuntos de mensajes para atemorizar a la población y disponerla a la organización militar de la resistencia y sobrevivencia en caso cercos campesinos a la ciudad. En “La Torre” presumiblemente con el apoyo económico de la Prefectura y de los grupos de poder, además de conformar un equipo de recursos humanos para elaborar y diseñar las líneas de acción mediática contra el gobierno, se conformo una estructura de enlace y apoyo financiero al grupo de Rosza, pero es improbable que allá mismo se haya conformado y haya funcionado un “Estado Mayor” con capacidad de dirigir la acción política militar del conjunto opositor formado por la estructura institucional cívico prefectural, parlamentarios opositores y activista controlados por la Unión Juvenil Cruceñista.

Eduardo Rosza, el CONALDE y la lógica de poder de las logias cruceñas

El contexto mencionado anteriormente demandaba mando único político militar, es decir obligaba al CONALDE a compartir el mando políticos con otras instancias, lo intentaron con llamadas y tocada de puertas a los cuarteles y no les dio resultado, entonces la única opción se llamaba Eduardo Rosza

Eduardo Rosza podía haber sido el mando militar y el CONALDE el mando político, pero esta dupla políticamente hablando necesita ser un unidad, compartir responsabilidades y compromisos, y sobre todo abrirse a la opinión pública para cooptar y avanzar hacia los objetivos políticos. El bloque cívico prefectural y el CONALDE bajo esta lógica estaba obligado a reivindicar el valor y la continuidad de la resistencia civil y la acción militar desde la proclamación de un brazo o instrumento político militar que contrarreste la acción militar de las fuerzas estatales y vaya a subvertir el orden constitucional. Tal reivindicación jamás se lo hizo, salvo un video dado a conocer por el canal 9 de Santa Cruz donde se presentaba un grupo armado llamando a la resistencia y a la independencia, además de algunas llamadas aisladas a la resistencia armada a cargo de un diputado disidente de la bancada de PODEMOS.

La proclama y la consolidación de un único mando era un paso imprescindible y necesario pero (en este caso) una vez mas se puso en evidencia que el bloque de poder y las logias con arraigo a la cultura cruceña y a las prácticas democráticas al interior de las fraternidades en su relación con la institucionalidad departamental no son portadoras ni impulsoras del poder compartido con externos a ellos. Las logias históricamente jamás compartieron y menos cedieron su poder a estructuras partidistas nacionales, no lo hicieron con las fuerzas golpistas militares, ni con el MNR, ADN y PODEMOS, menos lo haría con el grupo de Roszas. Colateralmente se evidencia que esta cultura de monopolio del poder de las logias es la raíz de los impulsos de disidencia con el Bloque de poder Cívico Prefectural y es de donde se ramifican sus contradicciones con las políticas impulsadas por el Gobierno de Evo Morales. Ahora mismo es lógica del monopolio del poder será difícil superarla pese a las necesidades hechas públicas de conformar un frente único. Las logias, “Toborochis” y “Caballeros del Oriente” no lo hicieron desde las cooperativas menos lo harán políticamente, al menos como dijo el vicepresidente Álvaro García; - No en menos de cinco años- es decir solo para la próxima gestión.

Respuesta jurídica del Estado desde el decreto 0138.

El decreto 0138 del 20 de mayo de 2009 establece el procedimiento para determinar la jurisdicción, la aplicación de medidas cautelares sobre el patrimonio, medios e instrumentos que hubieran sido utilizados o estuviesen comprometidos en la comisión de los delitos de Terrorismo, sedición o alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado (Decreto 0138. Artículo 1)

El decreto políticamente se puede interpretar como la respuesta del Ejecutivo a la acción del grupo Rosza y una dura advertencia a los grupos económicos de poder de la media luna para que no vuelvan a intentar acciones inconstitucionales de magnitudes parecidas a las de septiembre, formar alianzas con grupos irregulares, o contratar mercenarios extranjeros y nacionales para tareas de insurgencia o subversión.

El decreto 0138 es en cierta manera esa respuesta (tal vez, no reflexionada profundamente por sus mentores) a los datos revelados por el Ministerio Públicos y la Comisión de investigación del Congreso Nacional. Es el intento de instrumentalización jurídica por parte del ejecutivo que da respuesta inmediata a un conjunto de evidencias de desestabilización política y administrativa del territorio nacional. El decreto parece necesario ante la insostenibilidad del CONALDE, el bloque cívico prefectural de la media luna y la embajada norteamericana de “fingir amnesia” y desconocer la existencia del grupo armado de Rosza y el plan de desestabilización, subversión y en cierto grado separatista; y es que todo esto es cierto y es evidente que a criterio personal o institucional alguno (s) de sus miembros participaron de manera directa o indirecta en la propuesta separatista con métodos violentos.

El decreto 0138 en el Estado de Derecho

El Estado de derecho es tal en cuanto existe una norma que hace del derecho el objeto de su aplicación, si una norma es insuficiente o no existe legislación para cubrir un caso que altera o convulsiona la cotidianidad y el derecho consuetudinario entonces cabe crearlas bajo en el marco de los excesos positivos constitucionales. La lógica de cometer un acto delictuoso para el derecho internacional y no reglamentado en Bolivia no debe ser entendida como un acto de plena legalidad o de acto no imputable en territorio nacional. En la normativa jurídica brasilera la discriminación al color de piel es un acto imputable, en cambio en Bolivia no lo era hasta antes de la nueva Constitución Políticas del Estado, ¿Por ello acaso tendríamos que haber creído que discriminar era un acto legal? ¿Acaso porque no existe una norma reglamentaria para juzgar el acto de terrorismo concluiremos que no se debe juzgar a los que cometen este delito y que es considerado como tal en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y por el Código de Procedimiento Penal boliviano?

El decreto 0138, aun dentro con sus excesos intenta llenar los vacios que la jurisprudencia boliviana no los ha tomado en cuenta de manera adecuada y en cierta manera no los contextualizado a la evolutiva realidad del delito que demanda la comunidad internacional.

En ese marco atacar ciegamente al gobierno por la promulgación del decreto 0138 es cerrar los ojos a una realidad que demanda discusión, aportes, mayor deliberación asumiendo responsablemente roles de ciudadanía, gobernantes, legisladores y administradores de justicia.

El decreto en cierta manera es resultado de la resistencia de la oposición desde el poder legislativo a las políticas de cambio, y de las necesidades del gobierno central de responder legalmente a los delitos considerados tales por la comunidad internacional.

Ahora bien, es posible que para procesar a los acusados de terrorismo se los pudiera haber hecho desde cargos que la jurisprudencia boliviana ya los tenía legislado y tener resultados parecidos, sin embargo ante el contenido del decreto en su totalidad y por no ser Ley misma, se puede aun considerar la inaplicabilidad o la no necesidad jurídica de considerarlo como instrumento jurídico apropiado para fundamentar la demanda del Fiscal y la sentencias de cualquier jurado.

Estructura jurídica para imputar a terroristas, colaboradores y financiadores

¿Con que instrumento legal se piensa instalar el proceso judicial de terrorismo contra el grupo de Roszá y a empresarios, funcionarios prefecturales, cívicos y activistas de la autonomía departamental cruceña?

Para el caso, desde esferas gubernamentales se insinuó seguir un proceso judicial bajo la figura de Traición a la Patria. El constitucionalismo boliviano cuenta con esta figura en los artículos 28, 111, 124 y 359, de ellos, donde se puede interpretar y buscar concordancia con el tema de seguridad del Estado es el 124, y que puede de alguna manera llevar a tomar en cuenta el Consejo de Seguridad del Estado como instancia institucional para abordar, sin embargo se topará siempre con la falta de la reglamentación específica. Pero leer detenidamente el artículo 111 se puede percibir los vacios que tendría cualquier juicio al grupo de Roszá si se sigue intentando enjuiciarlos por terrorismo y sobre todo sin leyes interpretativas del artículo 111. Al respecto del artículo 124 que cuenta con tres incisos, el primero de los cuales se aplica en caso de guerra internacional, y no cabe porque Bolivia no está en ningún conflicto bélico con otro Estado, el segundo inciso se trata para daños ecológicos y el tercero se dice que comete delito de traición a la patria la boliviana o boliviano “Que atente contra la unidad el país” (Artículo 124. Inc. III)

En cuanto a seguridad del Estado el 22 de diciembre de 1967 (Época del la Guerrilla del ELN y el Che Guevara) el Congreso Nacional durante el ejercicio presidencial de René Barriento Ortuño elevó a Ley el D.L. Nº 07312 de 9 de noviembre de 1965 relativa a la Seguridad del Estado con la modificación en los siguientes términos:

(Guerrillas). Los que organicen o formen ilegalmente grupos sediciosos armados irregulares, con el objeto de establecer áreas geográficas no sujetas a las leyes ni a las autoridades nacionales, buscando el enfrentamiento con miembros o unidades de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional, con el fin de apoderarse del Gobierno o de alterar su estructura democrática; y quienes organicen o formen parte de grupos armados sediciosos urbanos con el fin de ocasionar daños materiales en personas o bienes públicos o privados, sufrirán la pena de ocho a doce años de presidio.

Si con motivo de los delitos anteriormente tipificados los autores incurrieren en delitos de asesinato, homicidio, robo, incendio o saqueo, sufrirán la pena de diez a treinta años de presidio, según la gravedad del caso.

Esta Ley se acomoda perfectamente a los delitos que viene trabajando el Ministerio Público para el caso de los implicados en el caso Rosza. La figura de Decreto simplemente podía haberse sustentado en esta Ley y agregar a los cargos de terrorismo los cargos de “Guerrilleros” en el marco de la Ley del 22 de diciembre de 1967.

Acá ya se presenta un punto que puede incluirse al esquema jurídico estratégico para encausar el juicio al grupo de Rosza, lo que queda de ellos y a los que apoyaron, financiaron o participaron como enlaces.

Corresponde al Ministerio Público ante los nuevos hechos y certezas ajustar más su accionar a la norma en vigencia; y a la oposición les corresponde reflexionar sobre la magnitud del conflicto que han intentado crear o que finalmente lo han creado.

Reflexionar desde lo clandestino y compartimentado .

Al empezar este escrito se expuso la idea de efectos residuales que deja la preparación del terrorismo, de la violencia y de la guerra civil. El Ministerio Público y la comisión de investigación del congreso hicieron un seguimiento a la preparación militar de mercenarios, de jóvenes y hasta de lumpen por parte del grupo de Rosza. Mas antes desde el ejecutivo se denuncio la realización de ejercicios de preparación militar en campos de fútbol de Pando y en campos de tiro de Santa Cruz. Lo que hace un mes se negaba y hasta se llevaba a la mofa, hoy está plenamente demostrado; Rosza y su equipo de instructores entrenó en tácticas y acción militar a personas en las instalaciones de campos deportivos de tiro. Y entonces no fueron solo prácticas recreativas de jóvenes o adultos que no saben que hacer con su tiempo libre.

En uno de los mensajes por correo electrónico, Rosza informaba a algunos financiadores se que tenían aproximadamente mil combatiente para entrar en acción, estos mil combatientes se deduce que desayunaban, almorzaban y cenaban, con financiamiento gestionado desde “La Torre”. Cuando cae Rosza, se denuncia la existencia de “La Torre”, se descubre cabezas y se allana depósitos de armamento en la feria Exposición de Santa Cruz, colateralmente a estas acciones lo que se hace es quitar el desayuno, almuerzo y cena a un buen número de combatientes, sin duda que muchos de ellos quedaron con sus efectos personales (armas cortas) y en muchos casos con sus estructuras de acción operativa intactas y con alta capacidad operativa (subjetivamente potenciada) principalmente porque dejaron de construir imaginarios basado en el enfrentamiento con fuerzas regulares del Estado boliviano, para remplazarla al enfrentamiento con ciudadanos indefensos.

Hipotéticamente una pequeña parte de los mil combatientes, tal vez cincuenta o cien, excombatientes ahora son protagonistas del aumento de la inseguridad ciudadana; no es casual que la manera operativa de los atracos y asaltos hayan cambiado y su frecuencia también, y de ser así el pueblo debe pasarle factura a los grupos de poder en Santa Cruz y a la bancada cruceña guerrerista.

Texto: Rebelión
Foto: Comunica Bolivia

La política del cuerpo


Ramón Rocha Monroy

El liberalismo y el marxismo, las grandes ideologías venidas de Occidentes, son temibles represoras del cuerpo. Ambas se basan en el mito de la productividad, que es fruto del ahorro, del esfuerzo físico, del trabajo, de la vida frugal y ordenada, y no se compadecen del cuerpo.

El eje de ambas es la represión del trabajo. Incluso el socialismo utópico, también venido de Occidente, soñaba con la liberación por el trabajo. Sólo Charles Fourier se atrevió a pensar en el cuerpo, y dejó una semilla poco percibida por los analistas de la revuelta de mayo del 68 en París: que las dos actividades más importantes de la humanidad son el amor y la alimentación, y por eso deben recibir atención prioritaria del Estado, sea cual fuere la forma de administración de lo público. Según Fourier, el Estado tiene la obligación de que a nadie le falte amor, que todos encuentren su par amoroso; y que a nadie le falte alimentación de calidad, financiada por el Estado. Incluso la guerra para Fourier era un certamen entre gourmets y gastrónomos que se bombardeaban alternativamente con manjares y bocadillos hasta proclamar la victoria de uno de los ejércitos en una curiosa justa culinaria.

Parecerá una locura, pero ese legado ha sido recogido en forma tácita o expresa por teóricos contemporáneos que hablan del cuerpo, de la liberación del cuerpo, de la política del cuerpo o biopolítica.

Uno de ellos es Michel Onfray, cuya obra conocimos tempranamente y orientó nuestras crónicas gastronómicas. Onfray ha escrito Teoría del Cuerpo Enamorado, para exaltar los derechos del cuerpo, y Tratado de Ateología, para denunciar que todas las religiones han sido enemigas y negadoras del cuerpo.

En esa onda están asimismo el pensamiento descolonizador, la teoría queer, de las llamadas minorías sexuales, que aspiran a expresarse políticamente, y el nuevo feminismo, que no trata de competir por tener los mismos derechos de los hombres a acceder al trabajo, es decir, a la explotación del cuerpo, sino a que el cuerpo de la mujer se exprese sin represiones.

El liberalismo y el marxismo son enemigos de la sexualidad y del erotismo. Tanto el espíritu del capitalismo como el socialismo real son homófobos y consideran cualquier preferencia distinta a lo heterosexual como una desviación o una perversión. Así no tienen cabida en sus previsiones los gays, las lesbianas, los transexuales, en suma, aquéllos que están atentos a las pulsiones, necesidades y urgencias de sus cuerpos para satisfacerlas con libertad y convirtiéndolas en derechos.

Hace 20 años hubo una reunión en Antigua Guatemala para ver cómo se podía completar la Declaración de Derechos Humanos, y surgió la idea de proclamar el derecho a la solidaridad. Entonces intervine para decir a los expertos que la solidaridad es una forma del amor, y que había que proclamar dos derechos humanos nuevos, inspirados en Fourier: el derecho al amor y el derecho a la alimentación. Recordé entonces algo que provocó hilaridad, pero que es una profecía. En la pared de La Casona, una peña que funcionaba en El Prado, apareció hace 30 años un graffiti que decía: Que viva el amor bi, meta, piro, orto, hetero, homo y transexual con personas, animales y cosas.

Gran lema para una teoría del cuerpo.

Texto y foto: Bolpress

lunes, 3 de agosto de 2009

Surge en Bolivia un periodismo separatista


Wilson García Mérida

El Comando de Operaciones Sicológicas del Pentágono, que opera en Venezuela a través de una empresa mercenaria de comunicación, ligada a la CIA, viene expandiendo sus métodos en Bolivia. Prueba de ello es el reciente ataque mediático sufrido por el periodista libertario Walter Chávez Sánchez, cuya presencia en la última reunión del gabinete de Evo Morales causó un insulso escándalo nacional. Con la misma mala fe, este emergente periodismo separatista continúa haciendo apología de la frustrada tentativa balcanizadora del mercenario Eduardo Rózsa y desinforma cínicamente sobre los inobjetables avances de la revolución agraria en Pando.

Anualmente, y de manera muy selectiva, el Servicio de Informaciones del Gobierno Norteamericano más conocido por sus siglas en inglés, USIS, “invita” a periodistas que por lo general trabajan en medios masivos de comunicación, preferentemente jefes de prensa, editorialistas, conductores de TV o reporteros “estrella”, con la finalidad de formatear no solo el estilo sino también, sobretodo, los contenidos que se diseñarán en el trabajo cotidiano de estos informadores “privilegiados” por las gentilezas de la embajada de Estados Unidos.

Prácticamente todos los periodistas bolivianos, con raras excepciones, que hoy ocupan puestos “decisivos” en los grupos y redes empresariales de la comunicación, han sido favorecidos por lo menos con un viaje a ciudades norteamericanas, a invitación de USIS, de donde retornan convencidos que el indio que gobierna a Bolivia es un terrorista. Son viajes de placer con hospedajes en hoteles de cinco estrellas para participar en “seminarios” y “visitas guiadas” a importantes medios norteamericanos. Una vez que retornan de esos viajes, estos colegas se ponen a órdenes de políticos fascistas directamente ligados a los dueños de los medios.

Esta forma de “cooptación” que es parte de las estrategias de la CIA para ejercer control sobre los sistemas informativos en Latinoamérica, se intensificó y amplió vorazmente desde los atentados del 2001 que derribaron las torres gemelas. Y está hoy intensificándose en Bolivia.

Soldados de la falacia

Tras la crisis del golfo Pérsico, la guerra contra Irak y el ataque del 11 de Septiembre, Estados Unidos descubrió que el control de la información y de todo el aparato tecnológico inherente a este ámbito, son las más eficaces armas de guerra. El periodista es conceptuado como una pieza clave en esas batallas invisibles pero de letales efectos sociales llamadas “Operaciones Sicológicas” (OpSic), cuyo objetivo es evitar que “el enemigo” (en este caso el gobierno de Evo Morales) pueda tener una opinión pública favorable a su gestión. La moderna concepción bélica de Estados Unidos opta por disparar mentiras, previamente a las balas o junto con ellas, produciendo efectos igual de devastadores.

Federico Montanari, citado por Joám Evans, afirma que hoy “es la comunicación misma la que puede convertirse en continuación de la guerra por otros medios”, a través de una “continua reversibilidad entre política y guerra, entre guerra y política convertida en comunicación”. Y esto nos lleva a la guerra psicológica en si, entendida como “el uso planificado de la propaganda y otras acciones orientadas a generar opiniones, emociones, actitudes y comportamientos en grupos foráneos, sean enemigos, neutrales o amigos, para que apoyen la consecución de los objetivos nacionales (de EE.UU. ndr)” (Daugherty).

Y no son precisamente sicólogos los profesionales llamados a ejecutar estas “Operaciones Sicológicas”, sino ante todo periodistas, comunicadores y publicistas.

América Latina, como en su momento lo fueron el Golfo Pérsico, el Medio Oriente y los Balcanes, es hoy el escenario donde se está librando una guerra informativa con todo su vigor, y tal es así que el Pentágono, en el afán de deshacerse de la incómoda presencia del presidente venezolano Hugo Chávez en el escenario mundial, ha reforzado su “Unidad de Operaciones Sicológicas”, con sede en Fort Bragg, desde donde operan 1.200 especialistas encargados de crear “mensajes fiables” para apoyar las políticas intervencionistas de Estados Unidos. En los hechos es un flamante apéndice de la CIA.

Según Rodrigo Guevara, el Comando OpSic del Pentágono se encarga de “empaquetar” discursos y lecturas de coyuntura “pre-fabricados” para su “consumo” en las poblaciones-objetivo. Durante la invasión a Irak y Afganistán, según informaba el Times, USAID (la agencia de cooperación norteamericana de la que depende USIS), elaboró y distribuyó decenas de miles de dispositivos de audio del tipo iPod (reproductor de música digital con disco duro o memoria flash) en los cuales transmiten mensajes cívicos empaquetados, “pero lo hacen por intermedio de una empresa contratista que asegura que no habrá ‘huellas’ del Pentágono o del gobierno de los EE.UU. en los mensajes”.

Rodrigo Guevara explica que además de la contratación de empresas mercenarias de comunicación, el Pentágono apela también al soborno de periodistas en los países ocupados o asediados. O se los copta mediante los placenteros viajes organizados por USIS.

En su guerra contra Hugo Chávez y el pueblo venezolano, el Comando OpSic del Pentágono contrató a una empresa mercenaria de comunicación, la Rendon Group , que es la encargada de “empaquetar” la línea informativa que guía el accionar de los periodistas venezolanos subordinados a esta forma belicosa de tergiversar la información. Tales métodos ya están en Bolivia.

Todo vale contra el peruano

El mercenarismo informativo que imponen la CIA y el Pentágono, está generando en Bolivia el surgimiento de un periodismo separatista, prejuicioso y abiertamente racista por la manera en que busca enfatizar las debilidades del presidente Evo Morales. En Bolivia, la famosa “objetividad periodística”, la ética informativa y la imparcialidad en el manejo del hecho noticioso son reliquias de un lejano pasado. Hoy pesa más la capacidad de convencer que el enemigo está a la otra vereda, que es indio y terrorista, aunque en ello se tenga que difamar y desinformar en detrimento del derecho ciudadano a conocer la verdad de las cosas.

Los ejemplos abruman; pero el caso reciente del periodista peruano Walter Chávez, que fue “sorprendido” por las cámaras ingresando al gabinete de Evo Morales durante una reunión celebrada en el municipio de Huajchilla, y que fue motivo de escandalosos titulares en primera plana, muestra en carne viva el modo en que el periodismo boliviano dominante desde los grandes medios de comunicación, se ha convertido en un vergonzoso apéndice de las estrategias separatistas y racistas que aún están en marcha. “Acusado de terrorista vuelve al gabinete de Evo”, es uno de los titulares mentirosos con que se busca intimidar a la opinión pública en el afán, alentado por la CIA , de minar la confianza ciudadana en el actual Gobierno indígena.

Walter Chávez, como todos sabemos en nuestro país, es un intelectual formado en la Universidad San Marcos, Perú, y se encuentra en Bolivia desde 1992 como refugiado político al ser perseguido por la dictadura de Fijumori. Se desempeñó como periodista durante más de diez años, fundando al comenzar la década de los 2000 el semanario independiente “El Juguete Rabioso”, que allanó el camino de Evo a la Presidencia. A mediados del 2008, el fascismo “desempolvó” la vieja calumnia de Fujimori sobre supuestos vínculos, nunca probados, con el MRTA y se promovió su “extradición” al Perú con el único afán de desacreditar al gobierno boliviano. Chávez fue periodista de La Razón y otros medios tradicionales durante los gobiernos neoliberales de Paz Zamora, Sánchez de Lozada, Banzer, Tuto Quiroga y Carlos Mesa, que lo consideraban “un buen periodista”, y a ninguno de ellos se le ocurrió extraditarlo al Perú cuando ejercían el poder. Pero cuando se lo vio junto a Evo Morales, resultó ser un “peligroso terrorista” al cual había que expulsar del país, sin considerar que además de gozar derechos de refugiado bajo el amparo de la ONU , Walter Chávez tiene un hogar formado en Bolivia, una hija nacida en La Paz , y en muchos aspectos es más y mejor boliviano que muchos políticos y potentados locales que buscan balcanizar a su país contratando a verdaderos terroristas como fue el mercenario húngaro-croata Rozsa.

En mayo del 2008, la Corte Suprema de Justicia emitió una sentencia inapelable asegurando que Walter Chávez no puede ser de ningún modo echado de Bolivia, menos extraditado, pues goza de estatus de Refugiado Político con todas las prerrogativas consagradas por la ONU. Y aunque se logró su destitución como asesor del Presidente, Chávez no perdió sus vínculos con los entornos de Evo Morales y tampoco tenía por qué andar oculto. Su “aparición” en el gabinete de Huajchilla no fue tal. Walter ingresa regularmente al Palacio para reunirse con Evo Morales, Álvaro García Linera o Juan Ramón Quintana, coordinando una serie de trabajos investigativos como aquel que, por ejemplo, viene realizando junto con el Servicio Informativo Datos & Análisis en relación al caso Rozsa.

Walter Chávez versus Rózsa Flores

“Oposición ve preocupada el retorno de Chávez al entorno de Evo”, dice un titular claramente insidioso, en el marco de la “Operación Sicológica” para minar la gobernabilidad del régimen. Walter Chávez es el chivo expiatorio que la CIA utiliza para que el periodismo separatista haga de las suyas.

Se miente con idéntica mala fe y perversa capacidad manipuladora cuando se pretende convertir la revolución agraria de Pando en una simple jugarreta electoral, y se busca impedir la migración de campesinos sin tierra del Ande a la Amazonía , estigmatizando ese hecho histórico como un “genocidio en potencia”.

Este mismo periodismo separatista que hace escarnio del derecho a la libre circulación que le asiste, como refugiado político, al periodista Walter Chávez, pretende convertir a Eduardo Rozsa Flores, el balcanizador contratado por los latifundistas del oriente, en una inocente víctima del “régimen terrorista” de Evo Morales. Fue inmoral la manera en que estos periodistas lograron amedrentar y desacreditar al colega español Julio César Alonso, quien llegó al país para informar sobre los antecedentes de Rozsa como un criminal de guerra investigado por la ONU. Ninguno de los detractores de Alonso se tomó la molestia de verificar los expedientes de la ONU con relación a los Balcanes, donde Rozsa efectivamente es acusado de varios asesinatos. He aquí lo que informó la Comisión de Derechos Humanos a través de un documento titulado “Carta de fecha 10 de febrero de 1994 dirigida al Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en su 50º período de sesiones por la Misión Permanente de la República Federativa de Yugoslavia ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra”, donde se hace alusión explícita a las pillerías de Rozsa con un leve error incurrido en su apellido:

“A fines de 1991, la zona de operaciones de Osijek del Ejército croata contaba con una brigada internacional creada por Eduardo Rosses Flores (sic), el corresponsal del periódico catalán " La Vanguardia " en Zagreb. La brigada estaba compuesta de ex combatientes de la Legión francesa y mercenarios de las guerras en el Oriente Medio y América Latina. Solía operar por propia iniciativa en la región de Eslavonia oriental y participó en matanzas de civiles serbios en las aldeas de Divos, Ernestinovo, Tenjski Antunovac y otras”.

El mismo Relator de Naciones Unidas denunció que el gobierno de Croacia protegía a Rozsa Flores para impedir su enjuiciamiento en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Según el informe de la ONU , el gobierno croata lo encubrió con el argumento de que al ser ciudadano croata, no era mercenario:

“Con respecto a la octava acusación sobre una brigada internacional, de hecho se refiere a voluntarios. No hay datos que demuestren que fueran autores de asesinatos. Su comandante en jefe, el Sr. Eduardo Jorge Rosses Flores, nacido en 1960, es un ciudadano croata”.

Pese a esta contundencia del dato histórico que pudimos conocer gracias a JC Alonso, para los desubicados periodistas bolivianos que dominan la gran audiencia, nuestro colega español era el malo de la película sólo por decirnos que Rozsa fue un mercenario químicamente puro y que bien merecido tiene un lugar en el infierno.

El modelo más acabado de este inédito periodismo mercenario y separatista que está tomando cuerpo en Bolivia, es aquel que “maneja” en Santa Cruz el ex socialista Cayetano Llobet, empleado del empresario croata Branco Marinkovic, quien hace pocos días se compró todas las acciones del periódico El Día, cuyas páginas bañadas de frivolidad se imprimen ahora con las pólvoras empaquetadas del Comando OpSic del Pentágono. Y La Razón no se queda atrás. Ni qué decir de las grandes cadenas televisivas cuyos propietarios son aquellos latifundistas orientales que creen que el saneamiento de tierras y su distribución a los desposeídos del país es un “acto terrorista”.

La estrategia básica del genuino terrorista consiste en acusar de terroristas a sus propias víctimas. Fue algo elemental durante los sombríos días del Plan Cóndor. Y cuando el periodismo se presta a ese juego vil, significa que algo está fallando en las conciencias de estos colegas que deben estar aguardando, ansiosos, la próxima invitacioncita de USIS para viajar a EE.UU.

Texto: Rebelión
Foto: comunicabolivia

San Ignacio de Mojos y la autonomía indígena


Escrito por Wilder Molina

Son dos los escenarios respecto a la autonomía indígena en San Ignacio de Mojos: uno que sus habitantes aprueben la opción de transición de municipio a autonomía indígena, manteniendo integro el territorio municipal como su jurisdicción. Otro, que los ciudadanos de los territorios indígenas avalen su tránsito hacia la autonomía indígena por separado, mientras se deja la opción de que San Ignacio se mantenga como un municipio, básicamente urbano.

Por la presencia de una mayoría de comunidades que se reconocen como indígenas, las expresiones fuertes de autoidentificación étnica, la experiencia política de las organizaciones indígenas, la historia y el papel de sus dirigentes en las luchas por territorio y representación, San Ignacio de Mojos reúne condiciones para la primera opción. En este municipio, actualmente se ubican tres territorios Indígenas: TIPNIS, TIMI y TIM, cada uno con diferentes experiencias de participación política y autogobierno. En la localidad de San Ignacio, articulados por la institución del Cabildo de San Ignacio, el aporte de las familias mojeño-ignaciano a la identidad local es determinante, a través de los espacios públicos festivos durante las fiestas patronales y religiosas, en los rituales cotidianos de la iglesia. Su presencia determina el contenido cultural de la vida urbana en todas sus dimensiones, configuran con sus prácticas culturales al orgullo local pero su participación en los espacios políticos no tiene ninguna relación con su aporte cultural.

Existe entre los actores indígenas de San Ignacio de Mojos un potencial político, una solidaridad interétnica y una red de organizaciones que podrían facilitar una consulta hacia la autonomía indígena vía municipio. Aunque el municipio de San Ignacio tampoco es una sociedad articulada en sentido amplio, por eso mismo ha habido en años pasados demandas de crear otra sección municipal; tiene una conformación multiétnica y localista que se delimita incluso mediante espacios más o menos definidos de ocupación cultural. Los ignacianos se articulan hacia la localidad de San Ignacio, desde las comunidades del TIM y el TIMI, en cambio los trinitarios son mayoría en el TIPNIS con poco afecto por San Ignacio de Mojos, otro grupo de comunidades trinitarias circulan en torno a la localidad de San Francisco de Mojos y otro se integran a San Lorenzo de Mojos.

En los territorios indígenas señalados se han logrado avances en la conformación de instituciones políticas y espacios públicos de deliberación, las organizaciones territoriales de cada TCO ya tienen más de un década, aunque todavía más expertas como forma de representación de intereses hacia espacios externos que como un gobierno interno con todas las prerrogativas de hacer cumplir decisiones. Sin embargo, ya existe una tradición política respecto al funcionamiento de las organizaciones, con mecanismos internos de consulta, procedimientos, reglas y espacios de deliberación sobre temas que afectan a sus recursos naturales y habitantes.

Pero las expectativas de transitar, por separado, hacia la autonomía indígena desde la forma TCO son también visibles entre sus dirigentes, pero se tendrán que acomodar en función a los criterios que defina la futura Ley Marco de Autonomías. Las organizaciones indígenas han iniciado y continúan el análisis de esta temática y consideran prudente no tomar decisiones apresuradas. Una posible conversión de municipio a autonomía indígena supone varios desafíos que corresponden al diseño de la organización interna en cuanto a la composición y forma del gobierno indígena, por ejemplo dado el componente multiétnico será necesaria alguna forma de poder compartido. No obstante, con esta vía, las posibilidades de aplicar procesos de autonomía local en base las TCO son reales y tendrían desde luego mejores perspectivas de desarrollo que los actuales distritos municipales indígenas. Incluso el Cabildo de San Ignacio de Mojos que todavía no ha podido transitar hacia una forma de actor político, sin dejar de lado su función de socialización cultural y cohesión étnica, puede optar por la modalidad de autonomía política funcional.

Texto: CIPCA
Foto: Bolvia.com

Bolivia: El comandante tiene el mando III (segunda temporada). Evo y los dados marcados


por Flavio Dalostto

Evo va a Sucre, para la Fiesta Patria, el 6 de agosto, decidido a pisar "territorio peligroso". No es el departamento de Chuquisaca y los barrios periféricos de la legalmente capital de Bolivia, los hostiles al Presidente; sino algunos grupos racistas del centro de la Ciudad y de la Universidad. Son los mismos grupos que a principios de 2008, humillaron salvajemente a un grupo de Indios campesinos; y que, utilizan a Sabina Cuellar, como "rostro indio de la Derecha". Normalmente, y antes que la Oposición Boliviana se desgraciara en Pando, allá por setiembre del año pasado, una visita presidencial del Indio a Sucre, hubiera sido imposible debido los grupos de choque racistas, pero ahora el panorama ha cambiado.

Profundamente desprestigiada, gracias al "Comité Cínico Inter-Institucional", hoy, la Ciudad ostenta el triste título de "Capital Sudamericana del Racismo". Y Evo va, ahora, a Territorio Hostil, para ganar políticamente; porque solo pueden pasar dos cosas: Que lo reciban Mal o que lo reciban Bien. Si a Evo le hacen quilombo, si lo agravian, si se descarrilan; el Indio no va o se va; y la Ciudad y sus "Fuerzas Muertas" quedarían tan pero tan desprestigiadas, que ya no podrían acumular más mala fama. Evo queda en víctima, y gana. Sabina y los maltrataindios pierden. Pero si a Evo no le hacen lío, si lo respetan, si se contienen, si lo aguantan; el Indio se queda; y la Ciudad lo reconoce. Evo pisó territorio hostil, avanzó, ganó. Sabina y sus secuaces pierden porque quedan como que no pudieron frenar a Evo. Así que, haga lo que haga la Oposición, Evo Gana y la Contra pierde. Si lo molestan, Evo es Víctima, ellos salvajes. Si lo toleran, Evo es Héroe, ellos débiles. El Comandante va a Sucre, porque tiene los Dados Marcados. En todas las caras está el 6. Sin hacer nada, sale ganando. Y los otros, hagan los que hagan, salen perdiendo.

Bolivianizando la Tierra


El programa de colonización campesina emprendida por el Gobierno, ocupando tierras en Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija, saneadas y recuperadas a quienes las dominaban ilegalmente, es un Golpe Fuertísimo contra las Oligarquías del Oriente Boliviano. Es que, para quienes desde hace décadas dominan grandes territorios despoblados de la Patria, les sigue conviniendo que esos lugares permanezcan lo más desiertos posibles. Cuanto menos fulanos y menganas haya, será más fácil dominarlos con muy poco y controlar grandes "negocios". Por el contrario, la Nueva Colonización, quebrará el equilibrio político y poblacional en esas regiones, porque las miles de nuevas familias campesinas no responderán políticamente a las Oligarquías de Oriente y tampoco dependerán económicamente de ellas, ya que serán "propietarios", comunitarios o pequeños productores, pero "Dueños" y no adueñados. La resaca que quedó del aparato mafioso de Leopoldo Fernández, así como sus compinches Ernesto Suarez, Rubén Costa y Mario Cossio (los prefectos del Este), saben que los votos de esas nuevas familias campesinas, jamás serán para ellos. Por eso chillan y gritan y patalean contra la "Colonización". En Pando, en el Revocatorio, Evo Morales, ganó y perdió por un 1% en Tarija. Los terroprefectos ya hicieron números, y saben que los nuevos votos les serán adversos. Con muy poco, como en Pando, con una exigua población de 61.000 (2005), los Oligarcas nombran 3 ¡senadores!; los mismos que han obstaculizado el desarrollo del Parlamento y la aprobación de Leyes Fundamentales para Bolivia. Es decir, la Oposición que tanto se opuso a que los Pueblos Indios de Amazonia, la Chiquitanía y el Chaco, estén representados en la futura Asamblea Plurinacional, porque algunos de ellos solo están formados por cientos o unos miles de individuos; no usa el mismo argumento para Pando, departamento cuya población representa el 0,7% de la población boliviana ¡no llega ni al 1%!, pero tiene 3 senadores (de la oposición) en el Senado, o sea, el 11% de esos legisladores. Mientras 1 senador de Pando representa a 20.000, un senador de Santa Cruz representa a 800.000 personas. Esto no tendría nada de malo si Pando fuera "un estado federal", pero no lo es. Es un territorio despoblado a propósito, para que los planes oscuros de Leopoldo Fernández y asociados se siguieran llevando a cabo, con la población necesaria y escasa, posible de controlar con Miedo o Prebendas. Los senadores de Pando, Paulo Bravo (PODEMOS), Róger Pinto (PODEMOS) y José Villavicencio (UN), pertenecen a ese grupo de legisladores obstaculizantes, que han hecho todo lo posible para desestabilizar al gobierno de Evo Morales.

La Oposición antidemocrática y genocida del Oriente Boliviano quiere impedir a toda costa, el asentamiento de unas 5.000 familias campesinas en Tierras del Estado, Fiscales o revertidas; primero porque son Tierras que les quitaron a algunos de ellos, segundo porque los llegados no les deben nada y sí todo al gobierno, y tercero, porque en algunos lugares les desconfigurarán el esquema de Voto Cautivo (por no decir, Esclavo) que ya tienen armado los dirigentes "cívicos" y las oligarquías de cada región. Esta es la verdadera causa del rechazo al Plan de asentamientos campesinos. 2.000 (y tal vez 3.000) familias agrícolas del Altiplano llegarán a la Llanura Pandina, para trabajar la Tierra. Entre hijos y cónyugues serán un total de 18.000 personas. 18.000 personas en Pando más las 61.000 que ya viven allí, sumarán 79.000 fulanos. Los neocolizadores constituirán el 23% del Pueblo de Pando. Tomando en cuenta que el 99% de ellos estarán agradecidos (y es lógico) al Gobierno, y tomando en cuenta que alrededor de la mitad actual pandina simpatiza con EVO, tendríamos en Pando una intención de voto al gobierno de 73%. Lógicamente, la Prefectura y 2 senadores nacionales serían para las filas del MAS o sus aliados. Y más allá de si hay o no especulación política en la movida, lo Real y Justo, es que nadie, ni Fernández, ni Bravo ni Pinto-de-Rojo-el-Puente-de-Sangre tienen derecho a mantener a Pando cautivo, sin desarrollo, sin infraestructura, como un vulgar Coto de Caza Político y Delincuencial. La Colonización, regulada y equilibrada en la Vulnerable Amazonía es un derecho para todos los Bolivianos y Bolivianas, porque Pando no es un Estado, menos una Nación. Las únicas aduanas que tiene son con Brasil y Perú, lo cual no ha servido de mucho, dado la increíble porosidad contrabandista de esas Fronteras, florecida en la Gestión del Herodes Boliviano, hoy preso en La Paz.

La Batalla por la Asamblea Plurinacional


La Oposición ya sabe que no puede ganarle a Evo, más que con un tiro en la cabeza (hecho dudoso de concretar con una Policía Nacional más eficiente que la de otros países); y que el Aymara puede rondar un 70% de los votos en las próximas elecciones presidenciales de diciembre de 2009. Como ya saben que esa es batalla perdida (al menos por las buenas), se han dedicado a Planear como poder obstaculizar lo más posible la Asamblea Plurinacional a elegirse. El primer tiro fue contra la representación de los 400.000 indios del Oriente Boliviano, a quienes les dejaron solo 7 valiosos diputados. El segundo es crear muchas candidaturas presidenciales en todo el País, para traccionar más votos a legisladores opositores asociados a aquellas en cada Departamento; porque su jugada es socavar lo más posible el apoyo a Evo en dicha Asamblea, para seguir poniendo Freno al Proceso de Cambio. Engañarán a sus mismos votantes con candidaturas presidenciales nominales, que saben de antemano, no tienen ninguna posibilidad; pero que arrimarán votos a sus candidatos a Diputados y Senadores en diciembre.

La Batalla de las Prefecturas

Con la política de Colonización (colonizadores que votarán en sus nuevos asentamientos, en abril de 2010 para Prefectos), se les vuelve a arruinar el Plan. Con la suma futura de los colonizadores del Altiplano en Pando y Tarija, donde el apoyo a Evo hoy ronda el 50%, la Oposición quedará desbancada de esas dos Prefecturas y de 4 Senadurías. Lo de Chuquisaca es más fácil. La gestión de Sabina Cuellar es tal vez la peor de Bolivia. La prefecta tiene jurisdicción sobre unas pocas manzanas céntricas de la ciudad de Sucre, mientras que Evo obtuvo un 57% de los votos chuquisaqueños en el Revocatorio. Evo ganará en Chuquisaca, como ya lo hizo en el Revocatorio e impondrá 2 Senadores en 2009 y un prefecto del MAS en 2010. Ante este panorama, de los 27 senadores nacionales futuros, la Oposición podría quedar solo con 11 o 12 integrantes, el 45%, en diciembre; y únicamente con las prefecturas de Beni y Santa Cruz, 2 contra 7, en Abril.

La batalla principal en las próximas elecciones no es la Presidencia (eso ya se decidió); sino la integración de la futura Asamblea Plurinacional, que será, sin duda, menos negociadora y más cruda que Evo. Ese es el Demonio al que temen las Oligarquías de Oriente, una Asamblea insaciable en demandas políticas y reformas sociales. La Oposición Boliviana (exepto honrosas excepciones como el diputado Colanzi), tan garroteada y desarticulada, miraba con entusiasmo lo sucedido en Honduras; para ver si podían repetir lo mismo en Bolivia. Sin embargo, observan deprimidos, que un Pueblo como el Hondureño muy poco ideologizado y con un Lider liberal reformista, ha reaccionado de una manera tan furibunda contra los golpistas, que pocos hubiesen imaginado tal resistencia a más de 1 mes de la Asonada, con muertos y desaparecidos. Las sonrisas regocijantes de la Oligarquía boliviana, han dado paso a muecas de desasociego y pavor. Como Pájaro sin cabeza, no tienen más que encontrar el Árbol final que les detenga el vuelo de un golpe, y que recoja lo que quede de ellos, al pié del Tronco.

En tanto el Comandante juega a los Dados en Fiestas Patrias y Colonizaciones, sabiendo que todas las caras marcan 6. El Comandante tiene el Mando, los Dados y el Cubilete; mientras el Pájaro sin Cabeza va volando hacia su destino final de revoltijo emplumado.

Texto: Blog Omar Quiroga
Foto: Los Tiempos

El sueño de la autonomía indígena comienza con cinco municipios y dos TCOs


Texto: Yandira Claros Ale

La Paz, 1 Ago (Erbol).- Cinco son los municipios y dos las Tierras Comunitarias de Origen (TCOs) que presentarán este domingo en un acto especial en el municipio de Camiri, provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz, sus propuestas para transitar hacia la autonomía indígena.

Los municipios que presentarán sus propuestas autonómicas son: Jesús de Machaca (La Paz), Tarabuco (Chuquisaca), Mojocoya (Chuquisaca), Chayanta (Potosí) y Charazani (La Paz), informaron fuentes gubernamentales a la Agencia de Noticias Indígenas de la Red Erbol.

El ministro de Autonomías, Carlos Romero, explicó que la Ley de Régimen Electoral Transitorio establece que los pueblos y naciones indígena originario campesinas que deseen convertir en un municipio autónomo indígena, podrán elaborar su estatuto y realizar su referéndum el próximo 6 de diciembre, previo cumplimiento de las disposiciones legales. “Para ello deberán contar con una Ordenanza Municipal o con al menos el 10% de firmas del toral de los inscritos en el Padrón Electoral del municipio”, acotó.

Este domingo, las Tierras Comunitarias de Origen (TCO), de San Antonio de Lomerío (Santa Cruz) y Rajaypama (Cochabamba), entregarán en el evento denominado “Lanzamiento de de la Implementación de la Autonomía Indígena”, sus borradores del Estatuto de Autonomía Indígena Originaria Campesina. La modalidad para que ingresen a ser territorios autónomos será aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que comenzará a funcionar en enero del próximo año.

Según el libro de Xavier Albó y Carlos Romeros, “Autonomías Indígenas”, en Bolivia existen 84 Tierras Comunitarias de Origen (TCOs) y 187 municipios indígenas de los 327 que conforman el Estado.

La investigación tipifica estos municipios indígenas de acuerdo a tres categorías: la identidad étnica y población que habla lengua materna originaria, la que también pertenece a un pueblo originario, que habla su lengua materna desde su niñez, pero también castellano y; por último, que perteneciendo a un pueblo originario no habla su lengua materna desde su niñez y sólo castellano.

En base a estas consideraciones, la investigación de Albó y Romero sostiene que en el país existen 187 municipios indígenas, un 57 por ciento sobre el total de 327 municipios en todo el país.

Entre los 187 municipios, según esta misma publicación, existen algunos que son más indígenas que otros, que se califica como indígena originaria campesina.

De los 187 municipios indígenas, 73 son municipios totalmente indígenas (22%), cuya población mayoritaria, en más del 90 por ciento, se autocalifica como indígena originaria campesina; en tanto que 90 municipios indígenas (28%) se autoidentificada como indígena.

Aparte de este primera categoría de municipios indígenas, existen unos 53 municipios (16,2%) en los que la población mayoritariamente se autoidentifica como indígena pero esta sólida identidad no llega a quedar avalada por el porcentaje de quienes hablan lengua originaria, que es una minoría, afirman Albó y Romero, quienes consideran que estos datos son de importancia puesto que el tema de la autonomía originaria y campesina es uno de los principales pivotes del nuevo ordenamiento territorial del Estado.

Ambos investigadores sostienen que las vías municipal y de TCO para alcanzar la autonomía indígena no son necesariamente paralelas sino que, más bien, representan dos entradas distintas y complementarias que, a la larga, se irán articulando aunque en principio tengan rasgos diferenciados. Más adelante, incluso, podrían fusionarse y avanzar conjuntamente hacia niveles más amplios conformando regiones indígenas.

En cuanto a las Tierras Comunitarias de Origen -otra de las vías alternativas para llegar a las autonomías indígenas- los autores afirman que históricamente esta modalidad permitió a las naciones y pueblos indígenas originario campesinos abrir una brecha dentro del Estado con su anhelo de tener sus propios territorios, que fue manifestado en la Marcha por el Territorio y la Dignidad, en 1990, bajo el liderazgo de algunos pueblos benianos.

Como resultado de esa marcha, el gobierno de Jaime Paz Zamora reconoció, mediante decretos supremos, los primeros “territorios indígenas”, lo cual desembocó luego en la ratificación del Convenio 169 de la OIT, en 1991, por el mismo gobierno, y en la reforma a la Constitución Política del Estado, de 1994, en la gestión de Gonzalo Sánchez de Lozada.

En los hechos, el principal desarrollo al derecho constitucional de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) llegó con la nueva Ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), en 1996, que dio paso a procesos de solicitud, titulación y consolidación de nuevas TCO.

La principal novedad de estos últimos ocho años es que hasta el año 2000 las TCO se reducían a tres: dos de Urus y una inmensa en Nor Lípez, en tanto que actualmente existen en todo el país 143 Tierras Comunitarias de Origen. De este total, 84 TCO de tierras altas y bajas se hallan ya tituladas, sostienen Albó y Romero, en base a documentación recopilada, informes del INRA y otros estudios. Un dato interesante es que de las 84 TCO tituladas, 13 corresponden a tierras bajas y 72 a tierras altas.

A las 84 TCO tituladas se suman otras 31 que tienen títulos pero que cuyo proceso aún no ha concluido, más 13 en procesos que tienen ya algo de titulación y 75 Tierras Comunitarias de Origen en proceso.

Texto: Erbol
Foto: El Deber

domingo, 2 de agosto de 2009

América saluda en wayyuunaiki, kaqchike y kuna autonomías indígenas en Bolivia


Por Coco Cuba

Camiri, Santa Cruz, (Bolivia) 2 Ago (ABI) – Representantes de pueblos originarios de América saludaron el domingo en lenguas originarias, entre otras, el wayyuunaiki de los indios venezolanos, el kaqchike de los guatemaltecos y el kuna de los panameños, las autonomías indígenas que impulsa el presidente aymara de Bolivia, Evo Morales, y que se escenificaron en un acto masivo en el estadio de fútbol de Camiri, a 1.200 km al este de La Paz.

En boca de líderes indígenas de Venezuela, Chile, Ecuador, Panamá, Costa Rica, México y Guatemala, los originarios de América resaltaron las autonomías de sus homólogos bolivianos como “un hito histórico” en la región y como “el principio del fin de la presión” y “dependencia” a que fueron sometidos.

La diputada y presidenta de la Comisión Permanente de los Pueblos Indígenas de Venezuela, Noelí Pocacerra, dijo que el acto en que Morales puso en el tapete las autonomías indígenas en América Latina implicaba “un hito en la historia del pueblo indígena”.

“Este hecho histórico, la autonomía indígena que significa el reconocimiento a lo que es el ejercicio del poder, que significa más democracia, que significa la transferencia del poder, que significa compartir el poder y de ninguna manera significa separatismo y de ninguna manera significa disgregación”, afirmó en un encendido discurso cuyo preámbulo fue enunciado en lengua wayyuunaiki que articulan los indios wayuu, de Venezuela.

Por su parte Carlos Enrique Batzín Chojoj saludó, en lengua kaqchike, de los indios mayas de Guatemala, “en nombre de nuestro pueblo maya que es un pueblo que ha venido siguiendo, paso a paso, la lucha, los esfuerzos, que ustedes han venido generando unidos y de la mano por propiciar cambios positivos en nombre de la humanidad”.

“Hasta estos momentos nos mantenido poca tolerancia y por eso nosotros recordamos las palabras de un gran abuelo que dice que ‘si el corazón del dominador no se ablanda, entonces tenemos que endurecer los corazones de los dominados’. Estas son palabras, que no quisiéramos que se hicieran realidad porque los indígenas somos tolerantes, los indígenas hemos generado aportes”, afirmó.

Batzín Chojoj celebró también como histórico “el día de las autonomías indígenas y campesinas en Bolivia, porque son paso que tienen mucho significado para los indígenas del mundo en esa lucha que estamos generando por un mundo de paz, por un mundo de democracia”.

Los discursos festivos no dejaron al margen la crisis política que vive la centroamericana Honduras, donde un gobierno de facto de sesgo militar enfilaba a la sexta semana en el poder pese a la unánime condena internacional y a los esfuerzos del presidente legítimo Manuel Zelaya, en aprestos para retomar el cargo del que fue derrocado el 28 de junio anterior.

A su turno, Flaviano Iglesias, de la Coordinadora de los Pueblos Indígenas de Panamá, exhortó a incentivar una lucha “hasta despertar el pueblo indígena”.

“Hermanos ustedes saben que recuperar los derechos de los pueblos indígenas no es fácil y hay que pelear y luchar y eso alguna vez nuestras abuelas y abuelos lo hicieron en Panamá”, dijo.

La representante de la Coordinadora de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México, Martha Sánchez, dijo, de su parte, que las facultades constitucionales asignadas a los indígenas bolivianos para elegir sus autoridades y administrarse entrañan un ejemplo incontrastable en la región.

“La autonomía se vuelve realidad, la autonomía de los pueblos originarios que a México seguramente llevaré, todo lo que veo, todo lo que escucho, todo de lo que hoy soy testigo. Me congratula volver a esta tierra a seguir con la frente en alto, como mujer indígena”, mantuvo.

Por su parte, la chilena María Teresa Huentequeo, de la Escuela para el Autogobierno Mapuche, de Chile, que preambuló su discurso en lengua originaria, dijo que el paradigma boliviano se irradiará en la región.

“Vinimos a participar y observar este importante proceso político que propicia el presidente Evo Morales junto al pueblo Bolivia y junto a los pueblos indígenas del país. Venimos a aprender, venimos a transmitir experiencias de nuestros pueblos, pero también venimos a solidarizar porque este proceso está lleno de dificultades que provienen de los que han oprimido históricamente a los pueblos indígenas”, subrayó.

Enfatizó que “los mapuches de Chile estamos luchando por los derechos a las tierras, territorio, la libre determinación y el autogobierno. Por ello hemos sido objeto de una brutal represión de parte del Estado chileno, los gobiernos de Chile, posterior a la dictadura del general (Augusto) Pinochet, que han puesto en la balanza si defienden al capital transnacional o protegen los derechos de los pueblos indígenas y, desafortunadamente, la balanza se ha inclinado a favor del capital transnacional”.

El costarricense Donald Rojas, de la Central de Indígenas de Centroamérica, también patentó como paradigmática la experiencia boliviana.

“Es un aprendizaje desde Centroamérica y todos los pueblos indígenas lo vemos justamente como una solidaridad para todos nosotros, pero también de los pueblos centroamericanos hacia el pueblo boliviano. Hoy Centroamérica lucha conjuntamente en todos estos esfuerzos”, afirmó.

Texto y foto: ABI
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